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Terra
La Coctelera

El primer día del año

Es tarde. Las gordas duermen y recién encuentro un ratito para escribir.

Tuvimos un primer día tranquilo, en familia, haciendo cosas para pasar estos primeros tres o cuatro meses en Los Álamos: armando la segunda cama marinera, reparando calefón, reinaugurando el arenero... Creo que Pedro nunca se terminará de dar una idea del daño que nos hizo olvidándose de iniciar el trámite sucesorio de Enrique. Hoy hablábamos con Gabo de lo difícil que es vivir en esta casa: todo se hace cuesta arriba y pareciera que los esfuerzos por mejorarla y hacer el espacio habitable son vanos. Todos teníamos mucha ilusión de mudarnos este verano; el sueño se rompió y sentí cierta tristeza hoy, un sabor amargo, como si la Alelí nos quedara tan lejos, tan inalcanzable...

Antes de ir a acostarse, a Gime le hizo ¡puff! la BCG. Llamé al médico para saber si podía hacer la curación con gasa furasinada. Mi Gime se fue al noni con el bracito vendado y suplicándome para quedarse en casa mañana y no ir a la colonia. ¡Gracias, BCG, por explotar hoy y hacer que mi hija y yo compartamos una mañana a solas, que tanto nos la debemos!

Sigo luego.

Correo express

Recién, carta de Gime a Agus:

"Agus, te deseo felices fiestas. Quiero compartir con vos la Navidad. Agus: abrí los ojos en el fondo de tu corazón; vas a ver que vos podés. Gime"

Por supuesto, abrazos, lágrimas de emoción y besos.

Blogueando el Año Nuevo: Gabo está armando la cama marinera para Gime y Kiki; Agus lo ayuda; Kiki y Ruth juegan; Gime y yo esperamos nuestro turno para entrar en la cocina y preparar las ensaladas, previo chapuzón en la pileta. Mientras tanto, mate, charla, música y mucha, pero mucha tranquilidad y armonía.

31 de diciembre, arte y otros delirios

31 de diciembre, último día del año.

Agus, Kiki y Ruth juegan y preparan una obrita de teatro para presentar esta noche durante la comida familiar. Gime y yo estamos en el taller: yo, escribiendo y mi hija, en pleno Art Attack.

Art Attack es un programa dedicado a las manualidades que se emite por Disney Channel. Gime es una artemaníaca y, por supuesto, fanática del show. Lo más interesante es el planteo de crear obras de arte partiendo de materiales de lo más simples como telas, metales, cartones y cuerdas, entre otros elementos.

Esta postura, la de autoconstruir y crear en libertad con los recursos que se tengan a mano, se relaciona con nuestro interés como papás de poner en juego la inventiva para el armado de los propios juguetes.

Hace un tiempo escribí para Bebés y más algo sobre esto:

Después de años de ejercer la docencia entre niños pequeños y de haber vivido el milagro de ser una madre múltiple, me siento en condiciones de afirmar que los mejores juguetes son aquellos que los mismos niños inventan o los objetos de uso cotidiano que se emplean en casa, a los cuales ellos les aplican el don de utilizarlos en situaciones distintas.

¿Qué es, acaso, un juguete sino fuente continua de diversión y aprendizaje? Los juguetes autoconstruidos no sólo les permiten a los niños ser quienes deciden, quienes experimentan, sino que además estimulan su creatividad e inventiva hasta límites insospechados.

Las mamás y los papás podemos contribuir en esta maravillosa tarea de crear los propios juguetes; no alcanza con dejar objetos al alcance de los niños u ofrecerles el material para que los construyan: la actividad lúdica nos exige compromiso. Así que, ¡manos a la obra y a disfrutar de esta experiencia compartida!

Para empezar, reserva una caja o cajón donde guardar algunos objetos que pueden servir para múltiples construcciones: papel usado, lápices y marcadores de colores, crayones, tizas, pegatinas, tijeras, cola vinílica, un montón de revistas que ya hayamos mirado, periódicos, trozos de cartón, cinta adhesiva, en fin, lo que se te ocurra. Rotula la caja con algún cartel que inventen entre todos: “El cajón de los cachivaches”, “La caja de las manualidades”, como más te guste. Junta todos los envases y cajas de alimentos o medicamentos pues, combinadas con algún retazo de tela y tus mágicas puntadas, pueden dar como resultado un bonito títere.

Un recipiente lleno de fideos macarrones será la delicia de las niñas: ensartándolos en hilo y pintándolos con témpera podrán fabricarse sus propios collares y adornos. Una vieja sábana y las pinzas de tender la ropa se convierten en un fantástico refugio. Ropa y calzado en desuso funcionan como trajes majestuosos. La vajilla descartable sirve para invitar a las visitas a tomar el té. Los neumáticos de un automóvil se transformann en hamacas y la cáscara de la nuez en un barquito. Unas colchas y unos cojines junto con algún CD de música infantil, dispuestos bajo el recoveco de la escalera, hacen las veces de rincón de relax al que podrán acudir para resolver rompecabezas o mirar cuentos. Una antigua máquina de escribir imita el escritorio de papá, aquel bolso y un lápiz de labio son el complemento perfecto para salir de paseo al jardín con las muñecas…

La lista es interminable, ¿verdad? Desde aquí te invitamos a seguir sembrando la semilla del juego en tu familia, ¡verás qué bien lo pasan!

Para seguir leyendo | Juguetes fortuitos y autoconstruidos

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Que no se repita

La marca de Cromañón, con los 194 jóvenes inmolados en el horror hace un año, conmocionó a la ciudad de Buenos Aires y se ha convertido en una herida que no acaba de cicatrizar, que impregnó la cultura, impactó con su signo trágico en el mundo del rock y de la juventud y desató una crisis política profunda en el gobierno de la Ciudad, cuyo desenlace todavía es imprevisible.



¡QUE NO SE REPITA!

Año nuevo, diario nuevo

Queridas hijas, mis seres alados:

Quiero este año enseñarles a creer en los ideales, a creer que aquellas cosas que no se ven también son realidades. Quiero decirles que el amor no se ve, pero se puede sentir, que la música tiene una explicación pero que las melodías salen del corazón. Quiero enseñarles a tener esperanzas, pues todos los días sale el sol. Y no decirles que sale porque existe una ley de gravedad o que el sistema solar se mantiene por una perfecta estabilidad de las fuerzas centrífugas y centrípetas. Sale el sol, tengan esperanzas, ¡muchas! El sol sale porque Diosito trae la luz por esa estrella resplandeciente.

Quiero enseñarles el respeto por las cosas simples y por la naturaleza. Quiero enseñarles a rezar, a cerrar los ojitos y que se imaginen a sus angelitos guardianes que las protegen y las guían, como ustedes me protegen y me guían a mí. Quiero enseñarles todos los días a trabajar en un pequeño proyecto, diferente siempre. Quiero que suelten toda la creatividad posible con sus juguetes y con todos los otros juguetes que sólo ustedes saben crear.

Quiero que sonrían, quiero acariciarlas siempre. Las quiero. Quiero que ustedes también enseñen a otros niños a sonreír, que sean también capaces de acariciarlos, sean quienes fueran esos niños, quiéranlos.

Quiero que sigan siendo mis médicas, mis amigas, mis asaltantes de caricias, mis juezas.

Quiero enseñarles que juntos, con el papá, podemos teñir con alegría a todas las cosas y que todo lo que llegue a nuestras manos o a nuestra vida, siempre deberemos dejarlo mejor de lo que estaba cuando lo encontramos. Quiero aprender que todo aquello que tome contacto con nosotros debe siempre mejorar.

Quiero enseñarles el valor del respeto, de la fe, de la confianza, enseñarles a ser inteligentes y que no desdeñen sus sentimientos. Quiero que me enseñen a amar y repetirles que en todo momento sepan que tienen el derecho de vivir y ser cada una lo que en su vida quiera ser.

Quiero y deseo todo esto para el nuevo año y para siempre.

¡Las amo con todo mi corazón!